Sigo igual que en mi última entrada….
Pensaba que este fin de semana empezaba una nueva etapa, porque asisití a unos talleres donde conocer gente nueva y en la que me empecé a fijar, después de estos dos años que he estado pensando en una sola persona.
Mi sensación esta mañana era extraña, porque aunque parece que había empezado a ver algo diferente a lo vivido hasta ahora, seguí pensando en lo anterior.
Y para colmo encuentro en el libro que estoy leyendo ahora (El diablo se viste de Prada, de Lauren Weisberger) unos párrafos que clava lo que llevo viviendo y pensando los últimos cuatro meses:
- ¿Y ahora qué? – preguntó con tono resignado pero no herido. - No lo sé. ¿Dejamos de hablarnos? ¿Dejamos de vernos? No tengo ni idea de cómo se hacen estas cosas. Pero quiero que seas parte de mi vida y no puedo imaginar no se parte de la tuya. - Yo tampoco, aunque me temo que tardaremos mucho tiempo en conseguirlo. No éramos amigos cuando empezamos a salir y ahora me resulta imposible imaginarnos sólo como amigos. Pero quién sabe, puede que una vez que hayamos tenido tiempo para pensar…Y lo que yo me pregunto es cuánto tiempo tiene que pasar….
Nekane escribió,
26 mayo 2010 @ 10:32 pm
Ay, chiquilla, si es que se pasa muy mal en estas situaciones. Una no hace más que pensar en todo lo vivido una y otra vez. Nunca se sabe cuánto tiempo ha de pasar ni lo que pasará cuando pase ese tiempo…Mucho ánimo, guapísima.